EL PUEBLO UNIDO JAMÁS SERÁ VENCIDO
Por Ester Cohen *
Los monstruos dan miedo….
Por eso se los denomina como entidades que asustan, pueden ser humanos o no humanos.
Un cementerio en la noche, el hombre de la bolsa si el niño no toma la sopa, aquel que te mira desde la esquina, aquel que duerme en la calle, el loco, el preso, el villero
Lo otro, lo que no tiene nombre, lo siniestro, lo oscuro
Existen monstruos desde la antigüedad, pero hoy, parafraseando a Marx que afirma que un fantasma recorre Europa…
Afirmo que: un monstruo recorre el mundo y el poder económico le tiene mucho miedo
Supongamos por un momento que un pueblo se une, se organiza, sale a las calles y toma el poder político de turno.
También puede pasar que sea una rebelión aún mayor y se logre cambiar el sistema político-económico.
Esto ha sucedido muchas veces en la historia humana, por ejemplo, cuando las burguesías retiraron de su dominio a las monarquías en Europa y en América, o la Revolución Rusa de 1917 o la Revolución Cubana de 1959.
Hay historia de rebeliones, pero en la actualidad, parece que esto se ha olvidado, como si nunca hubiese sucedido, y los seres humanos estamos perdidos, cada uno en su vida, sin comprender que realmente otros mundos son posibles.
Esto no es así por azar, sino que es un detallado trabajo que ha realizado el poder hegemónico, con la implementación de su discurso, en el cual, se hace ver como inferior, incapaz, individualista a las personas que no detentan el poder económico mundial.
En este grave momento histórico, se trata, tal como afirma Toni Negri, de la humanidad contra el capital transnacional, y que, en esta contradicción, se nos va la vida.
Estoy afirmando una tendencia, no digo que en todos lados es así, también existen luchas subterráneas a las que le teme el poder, pequeñas organizaciones, pequeños logros, manifestaciones en las calles, pero voy a afirmar: sin conciencia de clase.
Esto es muy importante, porque, luego de una hermosa manifestación pública, cada uno se va a su casa, aunque haya una excesiva represión de las fuerzas de seguridad
La conciencia de clase, tal como supone Lukacs, en su texto Historia y conciencia de clase, explicita que esta conciencia, no es dada, sino que se obtiene en la lucha, se construye, se organiza, desde el momento en que cada individuo, ayer clase obrera fabril, hoy cualquier ser humano, ve en el otro su semejante, comparte sus objetivos, comparte su sufrimiento, comparte sus condiciones de vida.
Pero, se puede observar que esto no sucede hoy, hemos perdido la capacidad de que el sufrimiento de otro nos convoque, vemos en redes sociales o en televisión tragedias que parece que suceden siempre en otro lado. Gaza, por ejemplo.
Pero en nuestro país, tenemos una gran parte de la población en condiciones de indigencia, que los lleva a una situación de vulnerabilidad que los hace estar a la intemperie y ser utilizados como ese ejército de reserva -Marx- que a nadie importa, están al margen de la sociedad.
Afirmo, aunque seré mal comprendida, que los feminismos y los ambientalismos, no van al fondo de la cuestión, no comprenden que hay algo anterior que es la explotación del trabajo, y la historia como la historia de la lucha de clases.
Esta sociedad se está desintegrando, deshumanizando.
Pero, hay un monstruo que no deja de acechar: humanos encontrando el camino de la supervivencia, discutiendo que el mundo siempre haya sido así, que aún hay un modo de contradecir al poder.
Este breve escrito intenta ser un aporte en este sentido

* Ester Cohen
Prof. de Filosofía. MG. en Metodología de la Investigación. Prof. de Metodología y Taller de Tesis en UNSAM, en UCASAL, en UNLP, en UMAI
